Archivo de julio de 2010

Desierto Florido – Día 7 -

Lunes, 19 de julio de 2010

LLegamos nuevamente a la IV región de Coquimbo en donde notamos el descenso de la temperatura por lo que tuvimos que abrigarnos un poco más. Pasamos a la ciudad de La Serena y desayunamos, también cargamos combustible, fuimos al banco… toda una rutina citadina entre medio de este viaje tan acostumbrado a adentrarnos en la soledad.
Eriosyce ihotzkyanaeLa siguiente parada que hicimos fue camino al Parque Nacional Fray Jorge, donde (aún) pueden encontrarse grandes Eriosyce aurata (Pfeiffer) Backeberg, de la forma que Ritter llamo Eriosyce ihotzkyanae, grandes cactus globulares de la Cordillera de la Costa en la zona sur de la IV región. Éstos “sandillones” aún tenían frutos de la temporada pasada y también muchas semillas en su ápice. Cuando fijamos bien la vista logramos ver que habian unos insectos llamados comúnmente “chinches” (Hemiptera, Pentatomidae) taladrando y chupando las semillas.
Ya me estaba quedando sin baterias en la cámara; pero logré capturar ése llamativo momento y también tuve tiempo para tomarle una foto a Marcelo con su primer encuentro con los grandes “sandillones”.
En ésa zona crecen grandes Eulychnia acida que se confunden con los espinudos Echinopsis (Trichocereus) skottsbergii, además de Eriosyce subgibbosa ssp. nigrihorrida, con fuertes espinas recurvadas, que la hacen parecer un Horridocactus; pero su flor rosada la relacionan con el subgénero Neoporteria.
La última detención la hicimos en Pichidangui, donde vimos como crecen completamente rastreras las Eulychnia castanea y sus alargados brazos envuelven algunas Eriosyce subgibbosa, muy cerca sobreviven algunas Eriosyce curvispina var. mutabilis, que son pisoteadas por caballos que pastan en esa zona.
Aprovechamos de comer ricos mariscos y nos despedimos del mar y de este maravilloso viaje. La próxima para es el hogar.

Eriosyce subgibbosa ssp. nigrihorrida Eriosyce subgibbosa Eulychnia castanea

Hemiptera, Pentatomidae
Arribamos a Santiago al atardecer, cruzando por el centro, reencontrándose con el caos y la contaminación.
Luego, ya en casa, hay momento para una rica cena y una fría cerveza, a disfrutar editando las fotos y videos y también a planear las rutas del siguiente paseo!

Muchas gracias a Marcelo Ortíz por la invitación a este viaje y felicitaciones por sobrevivir la spini-aventura!

Marcelo Ortiz

Juan P. Acosta

Desierto Florido – Día 6 -

Domingo, 18 de julio de 2010

Continuando el recorrido por el Morro Copiapó y sus alrededores visitamos la ciudad de Caldera y el pequeño balneario de Bahía Inglesa.
Encontramos más poblaciones de Eriosyce (Thelocephala) odieri y de Copiapoa marginata, también muchas flores en todas las dunas que normalmente parecen muy desoladas; pero ahora estaban completamente vegetadas por Nolanas sp. con flores blancas y Cistanthe sp. con flores moradas. En la cima del morro sólo encontramos 3 bromeliáceas vivas (posiblemente Deuterocohnia chrysantha) de las cuales colectamos algunas semillas.


Ya volviendo al sur, continuamos “repasando” el área en busqueda de Eriosyce sociabilis; pero nuevamente no tuvimos buenos resultados. Sólo encontramos poblaciones de Eriosyce confinis entre las rocas, acompañados de algunas Eulychnia breviflora, pero más al sur y adentrándose por la Quebrada Totoral nuevamente se encuentran Copiapoa echinoides (sinónimo Copiapoa cuprea) y algunas altísimas Eulychnia acida (sinónimo Eulychnia acida var. elata Ritter).
En toda esta zona hemos encontrado miles de bulbos o tubérculos que han rebrotado y permiten ser idéntificados, es así como hemos visto al menos 4 especies o formas diferentes de Dioscorea sp. y también muchas Euphorbia thinophila y Euphorbia copiapina, ésta última con las hojas más onduladas que la primera.

Otras plantas que se encontraban en buen estado, ya más al interior y no tan costeras, son las formas más espinudas conocidas como Thelocephala fulva Ritter, pero ahora considerada parte de Eriosyce napina ssp. glabrescens (Ritter) Ferryman. Otros autores, como Kattermann, la publican dentro de Eriosyce odieri ssp. glabrescens. Éstas plantas han engordado sus cuerpos superficiales gracias a las lluvias y también han desarrollado nuevas espinas, por eso muestran un anillo de otro color en su ápice. Posiblemente en pocos meses más brindarán una bellísima floración!

Thelocephala odieri (Lemaire ex Salm-Dyck) Ritter

Thelocephala glabrescens (Ritter) Ritter

Thelocephala fulva Ritter

Luego exploramos otros cerros con Copiapoas y Thelocephalas; pero finalmente cerramos el día disfrutando de una gran comida y cervezas en la ciudad de Vallenar.

Desierto Florido – Día 5 -

Sábado, 17 de julio de 2010

Al norte de Totoral, siempre junto a la Ruta Costera y con vista al mar, continuamos explorando pero ahora con caminatas a lo largo de extensas planicies, ya sin muchos cerros o montañas altas pues la Cordillera de la Costa desaparece. En éstas arenosas áreas sobreviven algunas plantas y muy pocos cactus. Cada ciertos kilómetros se aprecian grandes cojines de Eulychnia breviflora y muy enterradas, algunas Eriosyce (Thelocephala) odieri. Ya más cerca del Morro Copiapó aparacen algunas Copiapoa marginata y Eriosyce taltalensis ssp. pygmaea. Cumplimos nuestra principal meta de subir la cima del morro, justo para disfrutar de un lindo atardecer y una refrescante brisa, la que nos impulsa en el viaje, que desde ahora es en retorno a casa.

Desierto Florido – Día 4 –

Viernes, 16 de julio de 2010

Continuamos hacia el norte por la Ruta Costera y atravesamos por el Parque Nacional Llanos de Challe en donde ya se podía apreciar el verdor de las laderas arenosas de las altas montañas costeras.
Luego avanzamos hacia el norte de Carrizal Bajo y allí nos detuvimos en algunas poblaciones de Copiapoa dealbata que no tienen tanta cerosidad por lo que no son tan blanquecinas como las poblaciones más nortinas.


Disfrutamos toda la tarde recorriendo la costa de Carrizal Bajo y el sur de Totoral buscado en muchas localidades la Eriosyce sociabilis; pero no logramos encontrarla. Eso sí disfrutamos de muchas otras plantas geófitas como Euphorbia copiapina y Dioscorea sp.

Desierto Florido – Día 3 –

Jueves, 15 de julio de 2010

En las playas del norte de Huasco dimos inicio a nuestro recorrido por la Ruta Costera. Allí es donde se encuentra una de las primeras poblaciones costeras de Copiapoa dealbata Ritter. Éstas maravillosas plantas forman unos cojines que crecen tanto en mesetas como en laderas inclinadas, con muchas cabezas que tienen una epidermis cubierta por cerosidad blanquecina. Conviven con Copiapoa fiedleriana, Copiapoa megarhiza ssp. echinata, Copiapoa echinoides, Eulychnia breviflora, Eriosyce napina ssp. lembckei (sinónimo: Thelocephala duripulpa) y unas pocas Eriosyce eriosyzoides ssp. atroviridis (sinónino: Pyrrhocactus huascensis).


Continuando la caminata, adentrándose en el valle, dejan de abundar las Copiapoa dealbata y sólo se aprecian Copiapoa echinoides, éstas últimas con una gran cantidad de flores en sus ápices y una verde epidermis. También hay una gran cantidad de matorrales y hierbas que estan llenas de flores, aportando mucho color al desierto que normalmente parece inerte.

Nuevamente acampamos frente al mar, en plena arena, disfrutando de la quietud del atardecer acompañado del sonido del océano Pacífico.

Desierto Florido – Día 2 -

Miércoles, 14 de julio de 2010

Amanecimos entre los cerros de El Trapiche, esta vez con una nubosidad más alta de lo normal y no tan rastrera como la típica “Camanchaca”. Junto a nuestras carpas encontramos muchas Eriosyce heinrichiana (Backeberg) Kattermann, incluso una cristata (no muy común en el género Eriosyce, ni menos en el subgénero Horridocactus), también la camuflada Eriosyce napina ssp. riparia Mächler & Walter y algunas turgentes Eulychnia acida Philippi parasita por Tristerix aphyllus.


Saliendo de El Trapiche, por la Ruta 5 hacia el norte hay zonas muy aridas, ya que no están en contacto con la “camanchaca”, pero a mayor altura (a 1.094 msnm), en la Cuesta Pajonales, se aprecian nuevas poblaciones de Eulychnia acida Philippi, con espinas más finas y cuerpos procumbentes. También algunos Eriosyce eriosyzoides (Ritter) Ferryman y Miqueliopuntia miquelii (Monville) Ritter.


Luego arribamos a Vallenar y continuamos hacia la costa hasta Huasco, en donde visitamos una playa al sur de la Fundición Guacolda, en donde esperábamos encontrar áreas no contaminadas; pero lamentablemente casi toda la costa al sur y norte de Huasco se encuentra con un tono gris por un polvillo de los desechos de la planta de Petcoke que también se encuentra en esa playa.
Entre las rocas sobreviven muchas Eulychnia breviflora Philippi, Eriosyce eriosyzoides ssp. atroviridis (Ritter) Ferryman y Eriosyce villosa (Monville) Kattermann, en la area crecen muchos bulbos (Rodophiala sp., Leucocoryne sp.), Euphorbia thinophila, Oxalis sp., Cistanthe sp. y muchas otras maravillas xerófitas.
Al atardecer acampamos al norte de Huasco, con vista al mar.

Desierto Florido – Día 1 -

Martes, 13 de julio de 2010

En este viaje acompañé a un amigo, Marcelo Ortíz, en su primera experiencia por el norte de Chile conociendo los cactus en habitat.
Comenzamos la aventura el martes 13 de julio, no tan rápido ni fluído como se había planeado en un principio pues el vehículo perdió una pieza y tuvo un chillido el resto del viaje; pero enfocamos todas las energías con la meta de acampar en el Morro Copiapó como destino final.

"Marcelo, Eriosyce subgibbosa & Juan"

Tephroauto

Ése primer día recorrimos desde Santiago (Región Metropolitana) hasta El Trapiche (Límite entre la IV región de Coquimbo y la III región de Atacama), con un total de 550 km.