Archivo de noviembre de 2010

Paseo Olmué – cerro La Campana

Sábado, 27 de noviembre de 2010

Parque Nacional La Campana, Valparaíso, Chile, único lugar donde crece Eriosyce garaventae, tanto en la punta (1.100 m) como en unas laderas muy empinadas a una altura aproximada de 1.550 metros.


Paseo Olmué – Alvaralto

Jueves, 25 de noviembre de 2010

Desde Lonquén tomamos nuevamente la Ruta 5 hacia el Norte y en la localidad de Til-Til, cambiamos de dirección hacia el Oeste, hasta la comuna de Olmué, en la Región de Valparaíso.
Muchos “quiscos” (Echinopsis chiloensis) y Puyas (bromeliáceas) forman densos bosques en algunas laderas soleadas; pero principalmente los árboles y matorrales son los que abundan en el paisaje y dominan los cerros de la zona central de Chile.
Por la Ruta F-10-G (al Oeste de la Cuesta La Dormida) hay que doblar hacia la Quebrada Alvarado por el camino F-684 y luego de adentrarse por los cerros (siguiéndo la señalética) pueden llegar al Cactario Alvaralto, hogar y colección del matrimonio de Ingrid Shaub y Ricardo Keim. Un maravilloso lugar, con la colección más impresionante y completa, abierta al público (previa reservación) donde continuamos aprendiendo y maravillándonos de las plantas que esta pareja a cultivado durante los últimos 20 años.
Allí disfrutamos de un grato, donde tambien aprovechamos de fotografiar y comentar datos de cultivo de sus plantas, tanto chilenas como extranjeras. Especial atención le pusimos a un par de Eriosyce (Thelocephala) y una Copiapoa que están prontos a describir como spec. nova.
Ya atardeciendo nos devolvimos hacia la localidad de Olmué, donde nos quedamos en una tranquila cabaña (Hosteria Aire Puro) a los pies del cerro La Campana. Mañana esperamos visitarlo y ver si Paul puede llegar a la cima (1.880 m) en donde habita Eriosyce (Horridocactus) garaventae JA290.

Thelocephala sp.1  (pronta a ser publicada). La misma que nosotros hemos encontrado y reproducido como JA19.

Thelocephala sp.2  (pronta a ser publicada). La misma que nosotros hemos encontrado y reproducido como JA133.

Segunda Etapa – Día 17 Ovalle a Lonquén (Santiago)

Sábado, 20 de noviembre de 2010

Ha llegado el fin del viaje “Thelocephalathon”.

Nos despedimos del Desierto, de Mark “Cormoran” Plumer y de John “Cormoran” Ede, que retornan a Inglaterra.


Como siempre, nos despedimos del mar y del viaje con una detención en Pichidangui, para fotografiar Eriosyce chilensis var. albidiflora, Eriosyce subgibbosa, Eriosyce curvispina ssp. mutabilis y las Eulychnia castanea, que abundan entre los roquerios costeros.

Segunda Etapa – Día 16 Vicuña a Ovalle

Viernes, 19 de noviembre de 2010


Desde Vicuña tomamos la ruta por la Cordillera de Los Andes y disfrutamos de los maravillosos “golden ball” Eriosyce aurata y los Echinopsis chiloensis con las espinas más fuertes y largas.
Más tarde llegamos hasta Ovalle, donde disfrutamos de un paseo y divertidos momentos en la ciudad.

Segunda Etapa – Día 15 Paso de Aguas Negras (borde con Argentina)

Jueves, 18 de noviembre de 2010

Hacia el interior del Valle del Elqui, junto al paso fronterizo “Aguas Negras”, se divide el camino que va hacia la mina El Indio, donde el 2008 encontramos la única población que conocemos de Maihueniopsis grandiflora (actualmente considerada sinónimo de Maihueniopsis glomerata)





Embalse Puclaro, Vicuña.

Segunda Etapa – Día 14 Vallenar a Vicuña

Miércoles, 17 de noviembre de 2010

Al Sur de Vallenar La Quebrada Choros permite que la niebla costera “camanchaca” penetre hacia el interior, dándole vida a toda esta área que tiene muchos cactus. Eriosyce heinrichiana crece bajo rocas, junto con Eriosyce simulans que es muy similar a Copiapoa coquimbana; (las que se pueden diferenciar sólo cuando estan en floración).
Otras formas de Copiapoa coquimbana JA782 son muy grandes, formando cojines o individuos solitarios, con cuerpos alargados y gruesos, posiblemente la var. domeykoensis publicada por Ritter o alejadas Copiapoa schulziana, recientemente publicada por Ingrid Shaub y Ricardo Keim.

En quebradas y valles paralelos crecen variadas formas de Eriosyce napina ssp. tenebrica, la “Thelocephala” más sureña. Plantas muy variadas, con diferentes formas dependiendo de la ubicación, algunas creciendo protegidas por rocas y otras en sustramos arenosos, donde pueden enterrárse en verano. Algunos autores han publicado más subespecies (Eriosyce napina ssp. riparia -ja40- y Eriosyce napina ssp. fankhauseri -JA75-) todas tienes cerdas rectas en su tubo floral, flores amarillentas a rojizas.

Llegamos a la gran ciudad de La Serena y nos dirigimos hacia la cordillera de Los Andes, por el valle del río Elqui, hasta el poblado de Vicuña.
Disfrutamos de un bello y colorido atardecer, con vista a las montañas, por donde se extienden más poblados y también muchos cultivos de uva, para Pisco, uno de los principales licores que se consumen en Chile.

Segunda Etapa – Día 13 Ruta Costera (Bahía Inglesa – Huasco)

Martes, 16 de noviembre de 2010

Nos despedimos de Bahía Inglesa y del Morro Copiapó, continuando hacia el sur por la Ruta Costera.
Cerca de Puerto Viejo fotografiamos algunas Copiapoa marginata, muy estresadas. Esta vez no logramos encontrar rastros de Eriosyce (Thelocephala) odieri JA525 (que ya habia visto el 2009).
Siguiendo al Sur y por el borde costero, nos detuvimos en varias oportunidades en locaciones de Eriosyce (Thelocephala) odieri, algunas con numerosas espinas, algo gruesos y ocasionalmente con espina central (que Ritter publicó como var. monte-amarguensis)


En roquerios que no estan en zonas tan arenosas, algunos Eriosyce confinis nos sorprendieron con sus maravillosas flores con tonalidades fucsias que también se ven en algunos Eriosyce taltalensis.


Eriosyce
(Thelocephala) napina ssp. glabrescens se caracteriza por tener flores (y frutos) sin cerdas rectas, sólo con algo de lanosidad o motas blanquecinas. Ésta es la misma población que también vimos en floración el 11 de octubre pasado


Ya más cerca de Huasco, algunas costeras formas de Eriosyce (Thelocephala) napina ssp. lembckeiduripulpa” JA16 tiene flores (y frutos) con cierta lanosidad y algunas pocas cerdas recurvadas, no rectas. También tienen muchas más mamilas que la ssp. glabrescens.
Algunas Copiapoa echinoides acompañan grandes cojines de Copiapoa dealbata, la que tiene 2 formas distinguibles, una más sureña sin cerosidad por lo que tiene una epidermis verdosa y la forma nortina, con una densa cubierta cerosa, lo que le da una apariencia plateada muy atractiva.



Al finalizar el día llegamos a Vallenar, reposamos y fuimos a recorrer la ciudad, brindamos muy contentos por haber disfrutado nuevamente con los grandes cojines de Copiapoas y las maravillosamente minúsculas “Thelocephalas”.

Segunda Etapa – Día 12 Cerro Perales

Lunes, 15 de noviembre de 2010

Nuestra última mañana en Taltal la dedicamos a subir el cerro Perales. Conduciendo por un escarpado camino que lleva hasta una antena que hay en la cima (1.100 m).
A medio camino (573 m) nos detuvimos a ver las Copiapoa cinerea que crecen saludables, con cuerpos engrosados y abundante lanosidad en el ápice.

Ya en la cima, la Copiapoatenebrosa” es la que domina el paisaje. La niebla “camanchaca” humedece las espinas y las vuelve más oscuras, lo que da una particular apariencia; pero la lanosidad anaranjada la hace más afin a la Copiapoa cinerea ssp. haseltoniana.
Esta área no la habiamos visitado desde el 2005 y me hace muy feliz el notar que las plantas no se encuentran dañadas; sólo en la base del cerro se están vendiendo los terrenos y se están construyendo más casas, afectando muchas poblaciones y áreas que antiguamente eran “naturales”; pero ya están sufriendo la intervención antrópica.

Salimos de Taltal y nos dirigimos de vuelta al Sur (dando inicio a la etapa final de nuestro viaje) pasando nuevamente por el Parque Nacional Pan de Azúcar (donde visitamos las Copiapoa cinerea ssp. columna-alba, camino a “El Mirador”) y luego fotografiamos las Copiapoa calderana, también creciendo frente al mar, con algunas Eriosyce (Thelocephala) odieri ssp. kraussii acompañándolas.
LLegamos a la playa de Bahía Inglesa, donde reposamos en el Hotel Rocas de Bahía y brindamos desde temprano, ya más relajados; pero aún con muchas energías de seguir buscando plantas y recorriendo el la Ruta Costera.


Segunda Etapa – Día 11 Quebrada San Ramón

Domingo, 14 de noviembre de 2010

Este día fue de descanzo para Paul y John; pero Mark y yo nos preparamos para una ardua caminata y exploración por las montañas del valle (o Quebrada) San Ramón, al norte de Taltal, región de Antofagasta, Chile.
Comenzando a nivel del mar, la meta es caminar hasta las cimas más altas, algunas alcanzan los 800 metros e ir fotografiando las diferentes formas de Copiapoas que crecen en estas montañas, junto con algunas Eriosyce (Horridocactus) taltalensis, Eriosyce rodentiophila, Eulychnia iquiquensis (E. taltalensis), Echinopsis deserticola y Cumulopuntia sphaerica.

Una de las primeras formas que se aprecian al comienzo de la Quebrada San Ramón son las Copiapoa cinereaalbispina“, en la foto, también se aprecia un Eriosyce taltalensis.

Copiapoa cinerea ssp. haseltonianatenebrosa” es otra forma que se observa a medida que uno se adentra y también asciende. La lanosidad anaranjada en el ápice es una característica más común en la subespecie haseltoniana.

Copiapoa cinerea ssp. cinerea abunda en las laderas de exposición norte-oeste, que están muy expuestas a la niebla y al intenso Sol en días despejados.

Copiapoa cinerea & Copiapoascopulina” (híbrido entre Copiapoa cinerea x Copiapoa krainziana) se mezclan y forman diversas poblaciones, algunas con espinas grisáceas y otras más blanquecinas.

Copiapoascopulina” ya casi en la cima del cerro, sobre los 600 metros. Con espinas cortas, grisáceas con la edad, pero principalmente producto de un tipo de alga que se posa sobre ellas.

Copiapoa krainziana, con bellas espinas blanquecinas, normalmente finas, rectas y quebradizas. Formando cojines de hasta 1 metro de diámetro. No encontramos muchas flores, ni tampoco semillas; pero algunas plantas ya tenían muchos botones de flor, posiblemente para abrirlas en verano.

En la cima de la montaña, expuestas al fuerte viento, densa niebla y extremas oscilaciones térmicas, la Copiapoamontana” es una extraña forma, normalmente con epidermis verdosa, sin cerosidad como las “cinereas”. Por suerte colecté algunas semillas JA744, las que espero seguir estudiando para comprender algo más de este interesante taxón
Luego de recorrer otras laderas, decidimos volver, pues Paul nos recogería a las 16.00 en la playa. Por no haber preparado muy bien el retorno, terminamos bajando por varias quebradas muy peligrosas y empinadas, en muchas ocasiones tuvimos que bajar aferrándonos a unas Nolanas sedifolia, experiencia que Mark “Cactus loco” difícilmente olvidará.

Finalmente nos depedimos de La Quebrada San Ramón y volvimos nuevamente al relajo del hotel, en la playa de Taltal. Hasta una próxima visita, para continuar explorando otras cimas y posiblemente encontrar más formas “extremas”.

Segunda Etapa – Día 10 El Cobre – Botija

Sábado, 13 de noviembre de 2010


Hacia el Norte de Taltal, la carretera interior alcanza un poco más de 2.000 metros de altitud (cerca del camino al observatorio Paranal) y es una drástica muestra de lo que es el Desierto de Atacama, uno de los lugares más áridos del mundo, donde las altas montañas costeras interrumpen la niebla e influencia marina y que se traduce en una barrera que impide la sobrevivencia de plantas, cactus o animales. Sólo vimos una solitaria hormiga y rastros de un arácnido bajo unas piedras.
Hacia el Oeste tomamos la ruta que, descendiendo hasta el nivel del mar, llega a la caleta El Cobre. A medio camino (800 m) visitamos nuevamente las Copiapoa humilis ssp. tennuissima (ésta vez ascendimos otro cerro y sólo encontramos 2 individuos). Algunas Oxalis sp. florecian entre las rocas, regalando algo de color a estas tétricas laderas donde casi la totalidad de las plantas se encuentran muertas o secándose.
Eriosyce (Horridocactus) paucicostata ssp. echinus sobrevive expuesto a la niebla y protegido entre las rocas. Sólo encontramos 6 individuos vivos.

Cuando llegamos al valle de Botija, en la entrada, nos encontramos con Baldur Cornely, creador de www.copiapoa.cl, un interesante sitio web que muestra una mirada chilena del estudio, admiración y cuidado de estas maravillosas cactáceas endémicas de Chile.
Esta vez, por primera vez para nosotros, penetramos hasta la “intersección T” en vehículo 4×4. Ambos caminos se adentran varios kilómetros más, aún no sabemos si se están realizando exploraciones mineras en el sector.
Mark, John y Paul se dedicaron a recorrer la ladera Este, donde principalmente crece Copiapoa solaris; pero yo exploré la ladera Oeste, en búsqueda de semillas de Copiapoa decorticans, encontrando sólo 2 individuos con frutos en sus ápices; pero muchos otros tenían flores.
En este valle es uno de los pocos lugares donde crece Eriosyce paucicostata ssp. floccosa, de la cual sólo vi un par de plantas sanas y el resto se encontraban muertas o ya secas hace muchos años.
Tal vez antiguamente habían mejores condiciones de humedad, ya sean lluvias más continuas o principalmente una niebla más “espesa”. Muchas plantas y poblaciones a nivel del mar se encuentran muy deshidratadas y sólo las que viven entre la (actual?) zona de neblina (de los 400 a 800 m) viven ya que pueden captar algo de humedad. Por sobre esta franja se aprecian Copiapoas y Eulychnias; pero no en muy sano estado ya que quedan fuera de la zona de niebla y lo mismo sucede por debajo de los 400 m, donde Copiapoa ahremephiana sobrevive en el fondo del valle; pero no capta la misma cantidad de niebla que las plantas en las otras cimas.
Finalmente nos fuimos nuevamente hacia Taltal, al Hotel Plaza, frente al mar, a reposar y brindar, después de un largo día, con más de 370 kilómetros recorridos para hacer sólo 2 detenciones. Pero es un gran esfuerzo que tiene aún más grandes satisfacciones ya que es el único lugar en el mundo donde se puede encontrar éstas extremas Copiapoas y es un verdadero placer el poder admirarlas en su medio ambiente, escalar y ver el mar junto a ellas.