Entradas con la etiqueta ‘chañaral’

Viaje Abril – Día 4 Chañaral a Taltal

Viernes, 15 de abril de 2011

Este día lo queriamos dedicar a la exploración de nuevas poblaciones de  Copiapoa serpentisulcata, especialmente a las que crecen en la cima de las montañas costeras. Hicimos 3 intentos de ascenso; pero la empinación de las montañas lo volvió muy peligroso y sólo en una cuarta ruta logramos llegar a la cima, lamentablemente muy lejos de las Copiapoa serpentisulcata. Sólo vimos algunas Copiapoa marginata “bridgessi” y también llegamos hasta las Eulychnia saint-pieana que estaban cubiertas de una especie de líquen de intenso color rojizo.
Lo que ayer creíamos el color de los rayos del Sol, ahora notabamos que es una gran cubierta viva que envuelve rocas, arbustos y cactus, incluso sobre la cual crecen otros tipos de líquenes.


Finalmente después de una larga caminata no encontramos ninguna Copiapoa serpentisulcata. Pero la sorpresa más grande fue hallar las bellísimas Copiapoa hypogaea, con una epidermis muy rugosa, conocida en cultivo como “piel de lagarto”.
En grandes extenciones, solo encontramos 1 grupo (JA970) de menos de 20 plantas, todas muy enterradas y cubiertas por tierra y arena, sin signos de floración o frutos. Junto a ellas, JA971 Copiapoa aff. mollicula nos dejó muy intrigados y esperamos tener más oportunidades para visitar y profundizar el estudio de estas plantas, ojalá viendolas en floración o colectando semillas.


Viaje Abril – Día 3 Puerto Viejo a Chañaral

Jueves, 14 de abril de 2011

Acampamos frente al mar, al sur de la localidad de Puerto Viejo donde hace un mes atrás el terremoto en Japón produjo un tsunami que destruyó más de 200 casas (aquí un video de youtube).
Nos detuvimos en la misma ladera que el 16 de octubre de 2010 estaba completamente cubierta por Calandrinia sp. pero en esta ocasión sólo quedaban los restos secos de las plantas y el color púrpura de las flores ya había desaparecido por completo.


Continuamos por la Ruta Costera y disfrutamos de las extensas playas que en esta época se encontraban completamente solitarias. También aprovechamos de recorrer y disfrutar del maravilloso paisaje que a veces no apreciamos tanto por estar preocupados de los cactus.

Después de una rápida detención en Bahía Inglesa (donde termina la Ruta Costera), notamos que ya se acababa de inaugurar la ampliación de la Ruta 5 desde Copiapó a Caldera, la que también incluye el primer peaje en esta zona norte. Lamentablemente este tramo de la ruta (y como en toda zona de peajes en la carretera) no cuenta con una vía alternativa y el costo de $1.850 pesos -4 USD- sólo por 45 kilómetros ha sido cuestionado desde el primer día de funcionamiento. Este mísmo año 2011 se espera sumar el tramo a Vallenar (que obviamente también incluirá otro peaje).
Esperamos que esa inversión sea en beneficio de mantener limpio y cuidado esta angosta franja costera, la que se ve dañada constantemente por accidentes carreteros y también la contaminación que los habitantes producen en basurales clandestinos.


En las caminatas que hicimos al norte de Caldera encontramos unas pequeñas Eriosyce taltalensis ssp. pilispina (actualmente Eriosyce calderana (Ritter) Ferryman) de espinas muy finas y blanquecinas. Éstas sólo crecían entre las rocas y no en las laderas arenosas, donde muy pocas plantas sobrevivían; pero cuando uno observa en detalle, hay mucha flora y fauna de menor tamaño y que se mimetiza con el hábitat.

Esa noche acampamos al norte de Chañaral, frente al mar, entre Copiapoa cinerascens y Copiapoa serpentisulcata. Pero antes de que oscureciera, disfrutamos de un espectacular atardecer, con muchos colores rojizos reflejados en el mar y también en las grandes Eulychnias saint-pieana (ahora E. iquiquensis) que coronan las empinadas montañas costeras.

Segunda Etapa – Día 07 Pan de Azúcar

Miércoles, 10 de noviembre de 2010

Desde Chañaral nos dirigimos al Parque Nacional Pan de Azúcar (que marca el límite entre la 3a y la 2a región del país). Nuestra principal idea era desembarcar en la Isla Pan de Azúcar e identificar los cactus que crecen allí; pero lamentablemente las condiciones climáticas y el fuerte oleaje nos impidieron la labor.
Pero, previa autorización solicitada a la CONAF, los guardaparques -después de compartir un rico pan amasado- nos permitieron ir hacia la zona de “Las Lomitas”, que junto a “El Mirador” se encuentran clausurados al público general para aumentar la protección.
También nos detuvimos a admirar algunas Copiapoa serpentisulcata, las que a nivel del mar se encuentran en muy mal estado, deshidratadas y con pocas señas de actividad y/o floración. Nunca he encontrado frutos o semillas. También convive Copiapoa cinerascens y Eriosyce (Thelocephala) odieri ssp kraussi (“malleolata”).


En ésta alejada plataforma costera, que recibe constantemente la niebla costera “camanchaca”, hemos encontrado Cylindropuntia tunicata una cactácea introducida en Chile y otros países sudamericanos que tiene su verdadero origen en Norte América.

Tuvimos el agrado de fotografiar Copiapoa esmeraldana floreciendo entre robustas Copiapoa cinerea ssp columna-alba (forma “melanohystrix”) que se encontraban cubiertas por líquenes y posiblemente por la humedad sus espinas se notaban más oscuras que en otras poblaciones.
En éstos pequeños valles, donde la niebla se concentra por más tiempo y brinda más humedad, muchas plantas se encuentran en buenas condiciones y algunas florecen abundantemente. En el suelo se extienden como alfombras, diferentes especies rastreras, muy floribundas y coloridas.


Esperamos que el cierre del paso a Las Lomitas y muchas otras áreas del Parque Pan de Azúcar, ayude a mantener el equilibro natural y conservación del medio ambiente.
Por ahora lo único seguro es que la Eulychnia iquiquensis (E. saint-pieana) seguirá atrapando la niebla hasta que no pueda seguir por más tiempo en pie…

Segunda Etapa – Día 06 Caldera a Chañaral

Martes, 9 de noviembre de 2010

Al norte de Caldera nos adentramos en la Quebrada León, en donde vive Copiapoa leonensis, descrita por Ingrid Shaub y Ricardo Keim.
En esta ocasión notamos que esta especie crece en toda el área circundante a los cerros o “quebradas”, no sólo en las montañas donde convive con Copiapoa marginata, Eriosyce taltalensis (forma transiens), Eulychnia breviflora (que hospeda algunas Tillandsias) y Eriosyce (Thelocephala) odieri ssp. kraussi, la que nos regaló una maravillosa floración, con tonos amarillos y pericarpelo cubierto de lanosidad blanca y algunas cerdas rectas, las que posiblemente la ayudan a dispersar el fruto con la ayuda del viento.

Hacia la costa, en pleno mar, nos impresionamos con unas rocas de “granito orbicular”, únicas en sudámerica, con unas formaciones esféricas realmente alucinantes. No encontramos cactus en los alredores; pero sí muchas Calandrinia sp. JA700 principalmente de color amarillo; pero ocasionalmente se encontraban algunas de flor blanca.
Muy cerca, otro tipo de piedras decoran el paisaje desertico e impresionan con todos los agujeros producidos por la erosión. Allí también crecen Eriosyce taltalensis ssp pygmaea (?) y algunas Eulychnia breviflora.


Continuando hacia el norte, nos detuvimos entre unas preciosas Copiapoa calderana, algunas de las cuales tenían sus amarillentas flores muy abiertas, esperando por abejas y otros insectos, de los cuales no todos son polinizadores, ya que algunos pareciera que comen el polen y otros se comen partes de la flor.

Finalmente nos internamos por algunos valles y buscamos la Copiapoa hypogaea, pero lamentablemente no logramos hallarla. Pronto haremos más intentos pues no nos vamos a ir sin haberla fotografiado y, ojalá, sea en floración.
De todas formas ha sido un día muy provechoso, con playas, montañas y valles muy floridos y con abundantes cactus.
LLegamos a Chañaral y reposamos en la Hostería, donde disfrutamos de una rica cena y luego un paseo por la antigua costanera, para más tarde repasar las fotos, locaciones y finalmente dormir!!