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Viaje Abril – Día 3 Puerto Viejo a Chañaral

Jueves, 14 de abril de 2011

Acampamos frente al mar, al sur de la localidad de Puerto Viejo donde hace un mes atrás el terremoto en Japón produjo un tsunami que destruyó más de 200 casas (aquí un video de youtube).
Nos detuvimos en la misma ladera que el 16 de octubre de 2010 estaba completamente cubierta por Calandrinia sp. pero en esta ocasión sólo quedaban los restos secos de las plantas y el color púrpura de las flores ya había desaparecido por completo.


Continuamos por la Ruta Costera y disfrutamos de las extensas playas que en esta época se encontraban completamente solitarias. También aprovechamos de recorrer y disfrutar del maravilloso paisaje que a veces no apreciamos tanto por estar preocupados de los cactus.

Después de una rápida detención en Bahía Inglesa (donde termina la Ruta Costera), notamos que ya se acababa de inaugurar la ampliación de la Ruta 5 desde Copiapó a Caldera, la que también incluye el primer peaje en esta zona norte. Lamentablemente este tramo de la ruta (y como en toda zona de peajes en la carretera) no cuenta con una vía alternativa y el costo de $1.850 pesos -4 USD- sólo por 45 kilómetros ha sido cuestionado desde el primer día de funcionamiento. Este mísmo año 2011 se espera sumar el tramo a Vallenar (que obviamente también incluirá otro peaje).
Esperamos que esa inversión sea en beneficio de mantener limpio y cuidado esta angosta franja costera, la que se ve dañada constantemente por accidentes carreteros y también la contaminación que los habitantes producen en basurales clandestinos.


En las caminatas que hicimos al norte de Caldera encontramos unas pequeñas Eriosyce taltalensis ssp. pilispina (actualmente Eriosyce calderana (Ritter) Ferryman) de espinas muy finas y blanquecinas. Éstas sólo crecían entre las rocas y no en las laderas arenosas, donde muy pocas plantas sobrevivían; pero cuando uno observa en detalle, hay mucha flora y fauna de menor tamaño y que se mimetiza con el hábitat.

Esa noche acampamos al norte de Chañaral, frente al mar, entre Copiapoa cinerascens y Copiapoa serpentisulcata. Pero antes de que oscureciera, disfrutamos de un espectacular atardecer, con muchos colores rojizos reflejados en el mar y también en las grandes Eulychnias saint-pieana (ahora E. iquiquensis) que coronan las empinadas montañas costeras.

Segunda Etapa – Día 08 Paposo

Jueves, 11 de noviembre de 2010

Copiapoa cinerea ssp. haseltoniana

Éste día lo dedicamos sólo a recorrer el norte de Paposo, tanto a nivel del mar como en algunos valles y quebradas por sobre los 400 metros, al nivel de la neblina.
Al Este de Paposo, en algunos roquerios viven muchas Copiapoa humilis ssp. humilis junto con otras especies que son cubiertas por la densa vegetación que esporádicamente surge en épocas de Desierto Florido.
A nivel del mar Copiapoa cinerea ssp. haseltoniana abunda en algunas playas y presenta variadas formas dependiendo de la locación; pero a mayor altura por lo general tienen espinas más oscuras, largas, fuertes y en mayor cantidad (forma anteriormente conocida como Copiapoa eremophila). Muy cerca de Taltal, a nivel del mar, se ven formas con cuerpos muy grandes y gruesos (antiguamente llamada Copiapoa gigantea) y otras con atractivas espinas blancas (Copiapoa albispina).
Entre las rocas, los Eriosyce paucicostata, se protegen del calor del Sol y sus grises espinas cubren todo su ápice, intentando protegerle la epidermis.


De vuelta en Taltal, hacia el Este, fuimos a fotografiar unas planicies llenas de Copiapoa cinerea ssp cinerea, con algunas gigantescas formas “cristatas”. Esta zona la hemos visitado desde el año 2008 y esta es la primera vez que encontramos Eriosyce occulta JA725 entre las piedras, notoriamente hay que estar con los ojos bien abiertos y siempre estar atento a las “sorpresas”.

Copiapoathon Día 16 Chañaral a Vallenar

Lunes, 25 de octubre de 2010

Subimos al Morro Copiapó y con una vista a la Bahía Inglesa disfrutamos de un día muy fresco y nublado. El quieto ambiente era interrumpido por muchas “chicharras” (Cicadidae) que volaban lerda y ruidosamente a nuestro alrededor, mientras que algunos grandes reptiles (Callopistes palluma) las cazaban. Coloridos insectos brupéstidos (Ectinogonia sp.) abundan entre las flores y otros se cruzan al camino, como las “vaquitas del desierto” (Gyriosomus sp.).
Eriosyce (Thelocephala) odieri JA191 presentaba botones florales y muchas se veían en buen estado; pero Copiapoa marginata JA192 no mostraba mucha actividad.

Más al sur las Eriosyce (Thelocephala) odieri vive en sustratos completamente arenosos y crecen muy camufladas; pero gracias a las lluvias sus cuerpos estan más turgentes e hinchados. Algunos individuos adultos presentaban una gran espina central recta, la que es una de las caracteristicas de la variedad monteamargensis JA650.

En muchas zonas las Calandrinias cubren todas las dunas y predomina un color púrpura a toda la planicie que normalmente se cree infértil o carente de vida; pero el “desierto florido” demuestra todo lo contrario y sólo queda agradecer y admirar el espectáculo.

Rápidamente pasamos al Parque Nacional Llanos de Challe y encontramos algunas Eriosyce napina ssp challensis JA18 con sus amarillentas flores algo abiertas. Ninguna otra planta se veía muy saludable, el área se encuentra muy seca. JA19 son muy diferentes, una especie que aún nos intriga, pero por ahora -y por las cerdas en su tubo floral- la consideramos Eriosyce napina ssp. aerocarpa.
Finalizamos el día en Vallenar, última aventura junto a Florencia, quien más tarde tomó un bus con dirección a Santiago; pero ya vendrán más viajes juntos!

Copiapoathon Día 4 Taltal a San Pedro de Atacama

Miércoles, 13 de octubre de 2010

Un día de grandes contrastes, primero por la florida costa desde Taltal hasta Paposo y luego hacia el árido Altiplano hasta San Pedro de Atacama.
Una nueva detención en Paposo, a 297 metros sobre el nivel del mar, nos brindó muchas flores nativas: Violas, Tropaeolum, Alstroemerias, Loasa y otras bellas plantas que trepaban o cubrían por completo algunos cactus, incluyendo Calandrinia spec. Paposo JA593. Las Eulychnia iquiquensis JA588 (“taltalensis”) mostraban signos de crecimiento en sus apices, con nuevas espinas y lana oscura en sus areolas; mientras que Copiapoa cinerea ssp. haseltoniana JA590 no mostraba muchos signos de “despertar”, ni flores o lanosidad anaranjada en el ápice.
Copiapoa humilis JA591 crece abundantemente entre las rocas, cada individuo con numerosas cabezas las cuales tienen diferentes tamaños de espinas o formas.
Toda la costa de Paposo se encontraba muy florida, pero al dirigirnos hacia el Este, con dirección a Antofagasta, Calama y luego San Pedro de Atacama la vegetación disminuye drásticamente y el “verdadero” desierto de Atacama se manifiesta en su extrema aridez.

Al aproximarnos a la ciudad de Antofagasta, en plena Ruta 5, empresas mineras y del cemento no logran controlar las emisiones de polvo que el fuerte viento arrastra, sumado a la humedad de la niebla “camanchaca”, se vuelve una capa muy dura, la que respiran muchas personas que trabajan en el sector. Nuevamente el progreso beneficia a algunos y los trabajadores y/o los más pobres -junto con el medio ambiente- son los que se ven afectados y no beneficiados.

Sólo al alcanzar los 3.378 metros observamos las primeras Maihueniopsis camachoi JA594, muchas de las cuales se encontraban completamente muertas y otras tantas sólo con algunos artejos con signos de actividad. No encontramos ningún individuo vivo.
En San Pedro de Atacama por fin se nos unió Florencia, la que llegó en Bus desde Santiago después de 23 horas de viaje. Finalmente Spiniflores está completo y “ready for the next trip”, el atardecer nos fuimos a pasear a la Cordillera de la Sal y al llegar al hotel nos fue imposible no enterarnos ni alegrarnos del rescate de los mineros atrapados en la Mina Esperanza, Copiapo -muy cerca de JA185-.

Desierto Florido – Día 1 -

Martes, 13 de julio de 2010

En este viaje acompañé a un amigo, Marcelo Ortíz, en su primera experiencia por el norte de Chile conociendo los cactus en habitat.
Comenzamos la aventura el martes 13 de julio, no tan rápido ni fluído como se había planeado en un principio pues el vehículo perdió una pieza y tuvo un chillido el resto del viaje; pero enfocamos todas las energías con la meta de acampar en el Morro Copiapó como destino final.

"Marcelo, Eriosyce subgibbosa & Juan"

Tephroauto

Ése primer día recorrimos desde Santiago (Región Metropolitana) hasta El Trapiche (Límite entre la IV región de Coquimbo y la III región de Atacama), con un total de 550 km.