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Viaje Abril – Día 8 Carrizal Bajo a Lonquén

Martes, 19 de abril de 2011

Desde Carrizal Bajo fuimos explorando las laderas del camino a Canto del Agua. Notamos que a más cerca de la costa abundan las Copiapoa dealbata y hacia el interior se encuentra mayor número de Copiapoa echinoides. Junto a ésta última, también encontramos otra que por ahora consideramos Copiapoa aff. megarhiza ssp. echinata JA990.


Entre estos cerros crecen muchas Thelocephalas y apesar de lo árido del paisaje actual, igual encontramos algunas poblaciones de Thelocephala aerocarpa Ritter (Ahora Eriosyce napina ssp. aerocarpa (Ritter) Kattermann). Como en todas las localidades, ésta también ha sido visitada por los guanacos (Lama guanicoe) los que escarban para comer la raíz napina de éstas plantas geófitas.

La mayor parte de éstas zonas corresponden al Parque Nacional Llanos de Challe y toda exploración es recomendable realizarla con mucho respeto por el medio ambiente.
Nuestro primer viaje por estos cerros fue el año 2006 y siempre hemos encontrado nuevas poblaciones; pero aún hay muchas zonas que son de díficil acceso y no han sido muy exploradas ni estudiadas.


Saliendo de Vallenar, al borde del camino, las Copiapoa coquimbana son las que vuelven a aparecer en el paisaje.
Pero en algunas planicies sólo encontramos unas pocas Miqueliopuntia miquelii que logran sobrevivir la rudeza de la zona sur del Desierto de Atacama.
En la cima de unas laderas encontramos Eriosyce eriosyzoides sobreviviendo entre las rocas y también muchas Efedra sp. y otras plantas xerófitas muy bonitas, que abundan gracias a que no hay  ganado caprino (que se come todas estas plantas y arbustos).

Después de una corta detención en La Serena, manejamos directamente hasta Lonquén. Hogar dulce hogar.
LLegamos muy agotados; pero sanos y salvos. Lamentablemente “Horridoauto” sufrió las consecuencias de los repetidos golpes que sufrió en el ascenso a Cerro Perales (Taltal) y tuvo que irse a reparaciones.

Una vez de vuelta en casa, imediatamente nos tocó volver al trabajo y a preparar el invernadero para la temporada de frío que se avecina. Pero siempre muy contentos de las experiencias nuevas aprendidas y de las nuevas localidades y especies encontradas.

Invitamos a todos nuestros amigos a viajar recorriendo Chile estudiándolo, admirándolo y cuidando su flora y fauna, especialmente nuestros queridos cactus!

Spiniflores!

Viaje Abril – Día 6 Taltal a Guanillos (Retorno)

Domingo, 17 de abril de 2011

Arduo día para “Horridoauto” ya que decidimos ir a Cerro Perales siguiendo el camino que lleva a la antena que hay en la cima (1.100 metros); pero sólo pudimos llegar hasta los 500 metros de altitud y desde allí comenzar la caminata.
Durante el asceso fuimos notando las diferentes formas que crecen a medida que se gana altura. Primero Copiapoa cinerea ssp. cinerea, desde la base hasta los 700 metros domina el ambiente formándo grandes cojines que tienen una fuerte espinación, especialmente en las laderas que enfrentan el constante viento que proviene desde el oceáno Pacífico.
También crecen Eulychnia taltalensis, Echinopsis (Trichocereus) deserticola y Eriosyce taltalensis.

Entre los 700 y 800 metros se pueden encontrar los primeros individuos que tienen una lanosidad apical de color naranjo, las que corresponden a Copiapoa cinerea ssp. haseltoniana. A mayor altura casi la totalidad de las plantas son ssp. haseltoniana; algunas de las cuales tienen extremadas diferencias: unas casi sin espinas y otras con espinas oscuras muy fuertes, las que antiguamente Ritter llamó Copiapoa tenebrosa.

Finalmente la caminata se volvió muy extrema y ya comenzaba a oscurecer, por lo que no llegamos a la cima. De todas formas disfrutamos de un rico momento recargando energías para comenzar el descenso. Al retornar, golpeamos muy fuerte el fondo de “Horridoauto” y comenzó un ruido algo extraño en la tracción… Lo que nos hizo despedimos de Taltal y decidir retornar hacia el Sur, conduciendo hasta llegar a una despejada zona del Desierto de Atacama, al sur de Cifuncho. Luego terminamos en las cercanias de Guanillos, acampando y disfrutando de una silenciosa noche, siempre rodeados de Copiapoas y bajo una maravillosa Luna llena.

Viaje Abril – Día 3 Puerto Viejo a Chañaral

Jueves, 14 de abril de 2011

Acampamos frente al mar, al sur de la localidad de Puerto Viejo donde hace un mes atrás el terremoto en Japón produjo un tsunami que destruyó más de 200 casas (aquí un video de youtube).
Nos detuvimos en la misma ladera que el 16 de octubre de 2010 estaba completamente cubierta por Calandrinia sp. pero en esta ocasión sólo quedaban los restos secos de las plantas y el color púrpura de las flores ya había desaparecido por completo.


Continuamos por la Ruta Costera y disfrutamos de las extensas playas que en esta época se encontraban completamente solitarias. También aprovechamos de recorrer y disfrutar del maravilloso paisaje que a veces no apreciamos tanto por estar preocupados de los cactus.

Después de una rápida detención en Bahía Inglesa (donde termina la Ruta Costera), notamos que ya se acababa de inaugurar la ampliación de la Ruta 5 desde Copiapó a Caldera, la que también incluye el primer peaje en esta zona norte. Lamentablemente este tramo de la ruta (y como en toda zona de peajes en la carretera) no cuenta con una vía alternativa y el costo de $1.850 pesos -4 USD- sólo por 45 kilómetros ha sido cuestionado desde el primer día de funcionamiento. Este mísmo año 2011 se espera sumar el tramo a Vallenar (que obviamente también incluirá otro peaje).
Esperamos que esa inversión sea en beneficio de mantener limpio y cuidado esta angosta franja costera, la que se ve dañada constantemente por accidentes carreteros y también la contaminación que los habitantes producen en basurales clandestinos.


En las caminatas que hicimos al norte de Caldera encontramos unas pequeñas Eriosyce taltalensis ssp. pilispina (actualmente Eriosyce calderana (Ritter) Ferryman) de espinas muy finas y blanquecinas. Éstas sólo crecían entre las rocas y no en las laderas arenosas, donde muy pocas plantas sobrevivían; pero cuando uno observa en detalle, hay mucha flora y fauna de menor tamaño y que se mimetiza con el hábitat.

Esa noche acampamos al norte de Chañaral, frente al mar, entre Copiapoa cinerascens y Copiapoa serpentisulcata. Pero antes de que oscureciera, disfrutamos de un espectacular atardecer, con muchos colores rojizos reflejados en el mar y también en las grandes Eulychnias saint-pieana (ahora E. iquiquensis) que coronan las empinadas montañas costeras.

Viaje Abril – Día 2 Vallenar a Puerto Viejo

Miércoles, 13 de abril de 2011

Despertamos una fría mañana, sin mucha claridad donde estábamos y menos aún con la densa niebla “camanchaca” que envolvía nuestra carpa y todos los cerros alrededor.
Disfrutámos de un rico café caliente y comenzamos la exploración caminando hacia el Este del campamento hasta llegar a una altura en la que pudimos apreciar cómo la camanchaca se retiraba y dejába a la vista el árido desierto.


Más tarde hicimos 5 detenciones; pero la que más disfrutamos fue al Oeste de Vallenar donde por primera vez logramos ver las flores de Eriosyce (Neporteria) subgibbosa ssp. vallenarensis. Junto a esta planta también crece Maihueniopsis crassispina (actualmente enlistada como sinónimo de Maihueniopsis glomerata), algunos Eriosyce crispa y una abundante y variada población de Copiapoa coquimbana.

Eriosyce (Neporteria) subgibbosa ssp. vallenarensis habita en muy pocos lugares y cuando no tienen flores se hace díficil su identificación. La especie subgibbosa habita desde la Región del Biobio hasta la Región de Atacama abarcando más de 900 km de longitud de la costa y algo del interior de Chile.

Maihueniopsis crassispina - Cumulopuntia sphaerica

Llegando a Huasco, doblamos hacia el norte por la Ruta Costera, donde disfrutamos de nuevas exploraciones principalmente para ver Copiapoas.
En la población de Copiapoa echinoides JA961, a 41 metros de altitud, se aprecian 2 formas algo diferentes entre sí. Una es de espinas más largas y abundantes, que cubren su epidermis y la otra tiene espinas cortas, en menor cantidad y apegadas a las costillas, dejándo expuesta su epidermis, tomándo un tono cobrizo al ser bronceada por el Sol (tal vez por ese motivo también fue bautizada por Ritter como Copiapoa cuprea).

Copiapoa coquimbana

Copiapoa echinoides

Copiapoa echinoides - Miqueliopuntia miquelii