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Viaje Abril – Día 4 Chañaral a Taltal

Viernes, 15 de abril de 2011

Este día lo queriamos dedicar a la exploración de nuevas poblaciones de  Copiapoa serpentisulcata, especialmente a las que crecen en la cima de las montañas costeras. Hicimos 3 intentos de ascenso; pero la empinación de las montañas lo volvió muy peligroso y sólo en una cuarta ruta logramos llegar a la cima, lamentablemente muy lejos de las Copiapoa serpentisulcata. Sólo vimos algunas Copiapoa marginata “bridgessi” y también llegamos hasta las Eulychnia saint-pieana que estaban cubiertas de una especie de líquen de intenso color rojizo.
Lo que ayer creíamos el color de los rayos del Sol, ahora notabamos que es una gran cubierta viva que envuelve rocas, arbustos y cactus, incluso sobre la cual crecen otros tipos de líquenes.


Finalmente después de una larga caminata no encontramos ninguna Copiapoa serpentisulcata. Pero la sorpresa más grande fue hallar las bellísimas Copiapoa hypogaea, con una epidermis muy rugosa, conocida en cultivo como “piel de lagarto”.
En grandes extenciones, solo encontramos 1 grupo (JA970) de menos de 20 plantas, todas muy enterradas y cubiertas por tierra y arena, sin signos de floración o frutos. Junto a ellas, JA971 Copiapoa aff. mollicula nos dejó muy intrigados y esperamos tener más oportunidades para visitar y profundizar el estudio de estas plantas, ojalá viendolas en floración o colectando semillas.


Patagoniathon día28 Caldera a Taltal

Martes, 28 de diciembre de 2010

Caldera al norte ofrece paisajes espectaculares! Con muchas formas de Copiapoa calderana, Copiapoa marginata y también “Thelocephalas”.

Segunda Etapa – Día 13 Ruta Costera (Bahía Inglesa – Huasco)

Martes, 16 de noviembre de 2010

Nos despedimos de Bahía Inglesa y del Morro Copiapó, continuando hacia el sur por la Ruta Costera.
Cerca de Puerto Viejo fotografiamos algunas Copiapoa marginata, muy estresadas. Esta vez no logramos encontrar rastros de Eriosyce (Thelocephala) odieri JA525 (que ya habia visto el 2009).
Siguiendo al Sur y por el borde costero, nos detuvimos en varias oportunidades en locaciones de Eriosyce (Thelocephala) odieri, algunas con numerosas espinas, algo gruesos y ocasionalmente con espina central (que Ritter publicó como var. monte-amarguensis)


En roquerios que no estan en zonas tan arenosas, algunos Eriosyce confinis nos sorprendieron con sus maravillosas flores con tonalidades fucsias que también se ven en algunos Eriosyce taltalensis.


Eriosyce
(Thelocephala) napina ssp. glabrescens se caracteriza por tener flores (y frutos) sin cerdas rectas, sólo con algo de lanosidad o motas blanquecinas. Ésta es la misma población que también vimos en floración el 11 de octubre pasado


Ya más cerca de Huasco, algunas costeras formas de Eriosyce (Thelocephala) napina ssp. lembckeiduripulpa” JA16 tiene flores (y frutos) con cierta lanosidad y algunas pocas cerdas recurvadas, no rectas. También tienen muchas más mamilas que la ssp. glabrescens.
Algunas Copiapoa echinoides acompañan grandes cojines de Copiapoa dealbata, la que tiene 2 formas distinguibles, una más sureña sin cerosidad por lo que tiene una epidermis verdosa y la forma nortina, con una densa cubierta cerosa, lo que le da una apariencia plateada muy atractiva.



Al finalizar el día llegamos a Vallenar, reposamos y fuimos a recorrer la ciudad, brindamos muy contentos por haber disfrutado nuevamente con los grandes cojines de Copiapoas y las maravillosamente minúsculas “Thelocephalas”.

Segunda Etapa – Día 05 Alrededores de Copiapó

Lunes, 8 de noviembre de 2010

Desde Caldera nos dirigimos hacia la mina San José, mundialmente conocida por haber atrapado a los mineros que lograron ser rescatados después de 72 días de encierro.
Pero nuestras principales intenciones son buscar cactus en hábitat y eso hicimos en la localidad JA694 Copiapoa megarhiza. Con fuertes espinas, cuerpos principalmente solitarios y algo alargados. Creciendo entre las rocas, al Este de Caldera, donde también abundan las Tillandsia landbechii, que forma cogines que cubren las laderas que están expuestas a la niebla.
Philippiamra sp. (Portulacaceae) es otra especie que crece abundantemente en las laderas, pero sólo por donde ha corrido algo de agua después de las lluvias invernales.




Luego cruzamos por la ciudad de Copiapó hasta unas montañas donde también logra penetrar la niebla costera, lo que permite la sobrevivencia de algunas Copiapoa humilis ssp. longispina JA234. En el año 2007 también visitamos esta localidad, hallando varios Eriosyce confinis en floración, mas en esta ocasión no logramos encontrar ningún individuo vivo.
En estas laderas crece también Eulychnia acida, que alcanza grandes tamaños, alcanzando los 5 metros de alto.  A ras de suelo, las Cumulopuntias y Alstroemerias florecen y contrastan su amarillo con el púrpura (con centro blanco) de las Calandrinia sp. JA697.


Antes de finalizar el día, nos fuimos a disfrutar de un bello atardecer desde el Morro Copiapó, donde también encontramos Eriosyce (Thelocephala) odieri JA191 y Copiapoa marginata JA192 con bellas flores. Las Eulychnia breviflora son más rastreras y fáciles de identificar por tener sus frutos cubiertos con lanosidad y pelos marron-amarillo brillantes.
Finalmente llegamos a Caldera y reposamos esperando con ansias las aventuras de mañana.

Desierto Florido – Día 6 -

Domingo, 18 de julio de 2010

Continuando el recorrido por el Morro Copiapó y sus alrededores visitamos la ciudad de Caldera y el pequeño balneario de Bahía Inglesa.
Encontramos más poblaciones de Eriosyce (Thelocephala) odieri y de Copiapoa marginata, también muchas flores en todas las dunas que normalmente parecen muy desoladas; pero ahora estaban completamente vegetadas por Nolanas sp. con flores blancas y Cistanthe sp. con flores moradas. En la cima del morro sólo encontramos 3 bromeliáceas vivas (posiblemente Deuterocohnia chrysantha) de las cuales colectamos algunas semillas.


Ya volviendo al sur, continuamos “repasando” el área en busqueda de Eriosyce sociabilis; pero nuevamente no tuvimos buenos resultados. Sólo encontramos poblaciones de Eriosyce confinis entre las rocas, acompañados de algunas Eulychnia breviflora, pero más al sur y adentrándose por la Quebrada Totoral nuevamente se encuentran Copiapoa echinoides (sinónimo Copiapoa cuprea) y algunas altísimas Eulychnia acida (sinónimo Eulychnia acida var. elata Ritter).
En toda esta zona hemos encontrado miles de bulbos o tubérculos que han rebrotado y permiten ser idéntificados, es así como hemos visto al menos 4 especies o formas diferentes de Dioscorea sp. y también muchas Euphorbia thinophila y Euphorbia copiapina, ésta última con las hojas más onduladas que la primera.

Otras plantas que se encontraban en buen estado, ya más al interior y no tan costeras, son las formas más espinudas conocidas como Thelocephala fulva Ritter, pero ahora considerada parte de Eriosyce napina ssp. glabrescens (Ritter) Ferryman. Otros autores, como Kattermann, la publican dentro de Eriosyce odieri ssp. glabrescens. Éstas plantas han engordado sus cuerpos superficiales gracias a las lluvias y también han desarrollado nuevas espinas, por eso muestran un anillo de otro color en su ápice. Posiblemente en pocos meses más brindarán una bellísima floración!

Thelocephala odieri (Lemaire ex Salm-Dyck) Ritter

Thelocephala glabrescens (Ritter) Ritter

Thelocephala fulva Ritter

Luego exploramos otros cerros con Copiapoas y Thelocephalas; pero finalmente cerramos el día disfrutando de una gran comida y cervezas en la ciudad de Vallenar.