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Viaje Abril – Día 2 Vallenar a Puerto Viejo

Miércoles, 13 de abril de 2011

Despertamos una fría mañana, sin mucha claridad donde estábamos y menos aún con la densa niebla “camanchaca” que envolvía nuestra carpa y todos los cerros alrededor.
Disfrutámos de un rico café caliente y comenzamos la exploración caminando hacia el Este del campamento hasta llegar a una altura en la que pudimos apreciar cómo la camanchaca se retiraba y dejába a la vista el árido desierto.


Más tarde hicimos 5 detenciones; pero la que más disfrutamos fue al Oeste de Vallenar donde por primera vez logramos ver las flores de Eriosyce (Neporteria) subgibbosa ssp. vallenarensis. Junto a esta planta también crece Maihueniopsis crassispina (actualmente enlistada como sinónimo de Maihueniopsis glomerata), algunos Eriosyce crispa y una abundante y variada población de Copiapoa coquimbana.

Eriosyce (Neporteria) subgibbosa ssp. vallenarensis habita en muy pocos lugares y cuando no tienen flores se hace díficil su identificación. La especie subgibbosa habita desde la Región del Biobio hasta la Región de Atacama abarcando más de 900 km de longitud de la costa y algo del interior de Chile.

Maihueniopsis crassispina - Cumulopuntia sphaerica

Llegando a Huasco, doblamos hacia el norte por la Ruta Costera, donde disfrutamos de nuevas exploraciones principalmente para ver Copiapoas.
En la población de Copiapoa echinoides JA961, a 41 metros de altitud, se aprecian 2 formas algo diferentes entre sí. Una es de espinas más largas y abundantes, que cubren su epidermis y la otra tiene espinas cortas, en menor cantidad y apegadas a las costillas, dejándo expuesta su epidermis, tomándo un tono cobrizo al ser bronceada por el Sol (tal vez por ese motivo también fue bautizada por Ritter como Copiapoa cuprea).

Copiapoa coquimbana

Copiapoa echinoides

Copiapoa echinoides - Miqueliopuntia miquelii

Segunda Etapa – Día 13 Ruta Costera (Bahía Inglesa – Huasco)

Martes, 16 de noviembre de 2010

Nos despedimos de Bahía Inglesa y del Morro Copiapó, continuando hacia el sur por la Ruta Costera.
Cerca de Puerto Viejo fotografiamos algunas Copiapoa marginata, muy estresadas. Esta vez no logramos encontrar rastros de Eriosyce (Thelocephala) odieri JA525 (que ya habia visto el 2009).
Siguiendo al Sur y por el borde costero, nos detuvimos en varias oportunidades en locaciones de Eriosyce (Thelocephala) odieri, algunas con numerosas espinas, algo gruesos y ocasionalmente con espina central (que Ritter publicó como var. monte-amarguensis)


En roquerios que no estan en zonas tan arenosas, algunos Eriosyce confinis nos sorprendieron con sus maravillosas flores con tonalidades fucsias que también se ven en algunos Eriosyce taltalensis.


Eriosyce
(Thelocephala) napina ssp. glabrescens se caracteriza por tener flores (y frutos) sin cerdas rectas, sólo con algo de lanosidad o motas blanquecinas. Ésta es la misma población que también vimos en floración el 11 de octubre pasado


Ya más cerca de Huasco, algunas costeras formas de Eriosyce (Thelocephala) napina ssp. lembckeiduripulpa” JA16 tiene flores (y frutos) con cierta lanosidad y algunas pocas cerdas recurvadas, no rectas. También tienen muchas más mamilas que la ssp. glabrescens.
Algunas Copiapoa echinoides acompañan grandes cojines de Copiapoa dealbata, la que tiene 2 formas distinguibles, una más sureña sin cerosidad por lo que tiene una epidermis verdosa y la forma nortina, con una densa cubierta cerosa, lo que le da una apariencia plateada muy atractiva.



Al finalizar el día llegamos a Vallenar, reposamos y fuimos a recorrer la ciudad, brindamos muy contentos por haber disfrutado nuevamente con los grandes cojines de Copiapoas y las maravillosamente minúsculas “Thelocephalas”.

Desierto Florido – Día 3 –

Jueves, 15 de julio de 2010

En las playas del norte de Huasco dimos inicio a nuestro recorrido por la Ruta Costera. Allí es donde se encuentra una de las primeras poblaciones costeras de Copiapoa dealbata Ritter. Éstas maravillosas plantas forman unos cojines que crecen tanto en mesetas como en laderas inclinadas, con muchas cabezas que tienen una epidermis cubierta por cerosidad blanquecina. Conviven con Copiapoa fiedleriana, Copiapoa megarhiza ssp. echinata, Copiapoa echinoides, Eulychnia breviflora, Eriosyce napina ssp. lembckei (sinónimo: Thelocephala duripulpa) y unas pocas Eriosyce eriosyzoides ssp. atroviridis (sinónino: Pyrrhocactus huascensis).


Continuando la caminata, adentrándose en el valle, dejan de abundar las Copiapoa dealbata y sólo se aprecian Copiapoa echinoides, éstas últimas con una gran cantidad de flores en sus ápices y una verde epidermis. También hay una gran cantidad de matorrales y hierbas que estan llenas de flores, aportando mucho color al desierto que normalmente parece inerte.

Nuevamente acampamos frente al mar, en plena arena, disfrutando de la quietud del atardecer acompañado del sonido del océano Pacífico.