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Viaje Abril – Día 6 Taltal a Guanillos (Retorno)

Domingo, 17 de abril de 2011

Arduo día para “Horridoauto” ya que decidimos ir a Cerro Perales siguiendo el camino que lleva a la antena que hay en la cima (1.100 metros); pero sólo pudimos llegar hasta los 500 metros de altitud y desde allí comenzar la caminata.
Durante el asceso fuimos notando las diferentes formas que crecen a medida que se gana altura. Primero Copiapoa cinerea ssp. cinerea, desde la base hasta los 700 metros domina el ambiente formándo grandes cojines que tienen una fuerte espinación, especialmente en las laderas que enfrentan el constante viento que proviene desde el oceáno Pacífico.
También crecen Eulychnia taltalensis, Echinopsis (Trichocereus) deserticola y Eriosyce taltalensis.

Entre los 700 y 800 metros se pueden encontrar los primeros individuos que tienen una lanosidad apical de color naranjo, las que corresponden a Copiapoa cinerea ssp. haseltoniana. A mayor altura casi la totalidad de las plantas son ssp. haseltoniana; algunas de las cuales tienen extremadas diferencias: unas casi sin espinas y otras con espinas oscuras muy fuertes, las que antiguamente Ritter llamó Copiapoa tenebrosa.

Finalmente la caminata se volvió muy extrema y ya comenzaba a oscurecer, por lo que no llegamos a la cima. De todas formas disfrutamos de un rico momento recargando energías para comenzar el descenso. Al retornar, golpeamos muy fuerte el fondo de “Horridoauto” y comenzó un ruido algo extraño en la tracción… Lo que nos hizo despedimos de Taltal y decidir retornar hacia el Sur, conduciendo hasta llegar a una despejada zona del Desierto de Atacama, al sur de Cifuncho. Luego terminamos en las cercanias de Guanillos, acampando y disfrutando de una silenciosa noche, siempre rodeados de Copiapoas y bajo una maravillosa Luna llena.

Segunda Etapa – Día 12 Cerro Perales

Lunes, 15 de noviembre de 2010

Nuestra última mañana en Taltal la dedicamos a subir el cerro Perales. Conduciendo por un escarpado camino que lleva hasta una antena que hay en la cima (1.100 m).
A medio camino (573 m) nos detuvimos a ver las Copiapoa cinerea que crecen saludables, con cuerpos engrosados y abundante lanosidad en el ápice.

Ya en la cima, la Copiapoatenebrosa” es la que domina el paisaje. La niebla “camanchaca” humedece las espinas y las vuelve más oscuras, lo que da una particular apariencia; pero la lanosidad anaranjada la hace más afin a la Copiapoa cinerea ssp. haseltoniana.
Esta área no la habiamos visitado desde el 2005 y me hace muy feliz el notar que las plantas no se encuentran dañadas; sólo en la base del cerro se están vendiendo los terrenos y se están construyendo más casas, afectando muchas poblaciones y áreas que antiguamente eran “naturales”; pero ya están sufriendo la intervención antrópica.

Salimos de Taltal y nos dirigimos de vuelta al Sur (dando inicio a la etapa final de nuestro viaje) pasando nuevamente por el Parque Nacional Pan de Azúcar (donde visitamos las Copiapoa cinerea ssp. columna-alba, camino a “El Mirador”) y luego fotografiamos las Copiapoa calderana, también creciendo frente al mar, con algunas Eriosyce (Thelocephala) odieri ssp. kraussii acompañándolas.
LLegamos a la playa de Bahía Inglesa, donde reposamos en el Hotel Rocas de Bahía y brindamos desde temprano, ya más relajados; pero aún con muchas energías de seguir buscando plantas y recorriendo el la Ruta Costera.


Segunda Etapa – Día 11 Quebrada San Ramón

Domingo, 14 de noviembre de 2010

Este día fue de descanzo para Paul y John; pero Mark y yo nos preparamos para una ardua caminata y exploración por las montañas del valle (o Quebrada) San Ramón, al norte de Taltal, región de Antofagasta, Chile.
Comenzando a nivel del mar, la meta es caminar hasta las cimas más altas, algunas alcanzan los 800 metros e ir fotografiando las diferentes formas de Copiapoas que crecen en estas montañas, junto con algunas Eriosyce (Horridocactus) taltalensis, Eriosyce rodentiophila, Eulychnia iquiquensis (E. taltalensis), Echinopsis deserticola y Cumulopuntia sphaerica.

Una de las primeras formas que se aprecian al comienzo de la Quebrada San Ramón son las Copiapoa cinereaalbispina“, en la foto, también se aprecia un Eriosyce taltalensis.

Copiapoa cinerea ssp. haseltonianatenebrosa” es otra forma que se observa a medida que uno se adentra y también asciende. La lanosidad anaranjada en el ápice es una característica más común en la subespecie haseltoniana.

Copiapoa cinerea ssp. cinerea abunda en las laderas de exposición norte-oeste, que están muy expuestas a la niebla y al intenso Sol en días despejados.

Copiapoa cinerea & Copiapoascopulina” (híbrido entre Copiapoa cinerea x Copiapoa krainziana) se mezclan y forman diversas poblaciones, algunas con espinas grisáceas y otras más blanquecinas.

Copiapoascopulina” ya casi en la cima del cerro, sobre los 600 metros. Con espinas cortas, grisáceas con la edad, pero principalmente producto de un tipo de alga que se posa sobre ellas.

Copiapoa krainziana, con bellas espinas blanquecinas, normalmente finas, rectas y quebradizas. Formando cojines de hasta 1 metro de diámetro. No encontramos muchas flores, ni tampoco semillas; pero algunas plantas ya tenían muchos botones de flor, posiblemente para abrirlas en verano.

En la cima de la montaña, expuestas al fuerte viento, densa niebla y extremas oscilaciones térmicas, la Copiapoamontana” es una extraña forma, normalmente con epidermis verdosa, sin cerosidad como las “cinereas”. Por suerte colecté algunas semillas JA744, las que espero seguir estudiando para comprender algo más de este interesante taxón
Luego de recorrer otras laderas, decidimos volver, pues Paul nos recogería a las 16.00 en la playa. Por no haber preparado muy bien el retorno, terminamos bajando por varias quebradas muy peligrosas y empinadas, en muchas ocasiones tuvimos que bajar aferrándonos a unas Nolanas sedifolia, experiencia que Mark “Cactus loco” difícilmente olvidará.

Finalmente nos depedimos de La Quebrada San Ramón y volvimos nuevamente al relajo del hotel, en la playa de Taltal. Hasta una próxima visita, para continuar explorando otras cimas y posiblemente encontrar más formas “extremas”.